Estructura de piedra, en la cima de la sierra.

Tal vez, un monumento de tiempos indígenas, parte de un paisaje que articulaba cuevas, aleros, pinturas rupestres, corrales de piedra, estanques... No podemos asegurar su funcionalidad, hacen falta las investigaciones científicas pertinentes. Las sociedades indígenas ocuparon estos territorios, y disponían en las serranías, de agua, pasturas y posibilidades de vigilancia y control de los animales que cazaban. En tiempos coloniales, desarrollaron un modo de vida pastoril y comerciante, estableciendo relaciones de intercambio mercantil con otros grupos indígenas y con los cristianos. Desde la investigación arqueológica se vienen desarrollando distintas líneas de trabajo, que han permitido localizar edificaciones construidas con paredes de pirca que delimitan espacios cerrados, así como tramos de muros pircados de diferente longitud y otras estructuras de piedra menores, tales como pequeñas piletas para la contención de agua. No obstante la variabilidad que exhiben estas estructuras arqueológicas, se han identificado patrones comunes en torno a su arquitectura y ubicación en el paisaje, como la utilización de los bloques de piedra y la técnica de pircado, una óptima disponibilidad de agua y de pasturas naturales, la existencia de afloramientos rocosos y/o rocas dispersas en sus inmediaciones y el buen alcance visual del espacio circundante. Es muy probable que las construcciones pircadas hayan estado articuladas entre sí y que hayan formado parte de un sistema integrado de uso del espacio. Dichas edificaciones habrían formado parte de la base material de la economía de las sociedades indígenas, cuya lógica estuvo determinada, básicamente, por los requerimientos de las actividades pastoriles y comerciales durante los siglos subsiguientes a la conquista española y hasta el avance colonizador criollo iniciado en la segunda década del siglo XIX. Sobre la base de las particularidades que presenta cada una de las construcciones estudiadas se han formulado hipótesis referidas a las funciones que habrían cumplido: corrales de ganado mayor y menor, estructuras para la captura y/o manejo de caballos y vacas, espacios de vivienda, emplazamientos fortificados y miradores. Por otra parte, se advierte la posibilidad de múltiples procesos de reutilización y reciclaje que pueden haber tenido lugar en torno a las construcciones de pirca. Este cambio en la escala de análisis desde el conjunto de las construcciones conocidas hacia el tratamiento de cada edificación en particular, es un paso indispensable para poder armar el complejo mosaico temporal,cultural y funcional que articula las edificaciones de piedra conocidas actualmente en el Sistema de Tandilia. Es importante evitar su deterioro, preservar las construcciones pircadas, generar planes de manejo a nivel local y municipal.

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